La gran noticia de este año no es el ataque estadounidense-israelí contra Irán (la verdadera noticia sería que ellos dejaran de atacar a otros países), sino la resistencia iraní. Una resistencia que desmiente todos los rumores, malos presagios y oportunismos disfrazados de "realismos" y "prudencias".
Con el paso de décadas del bloqueo económico occidental, que socavaron su economía, creando serios problemas políticos internos, el pueblo y el Gobierno de Irán entienden que esta guerra es por evitar el exterminio de su país, y responden de la única forma posible: resistiendo con todo, sorprendiendo e inspirando a los demás pueblos. Impresiona el descaro del agresor que, después de su ataque traicionero en medio de negociaciones, después de asesinar al líder supremo iraní y al recibir una respuesta digna de Teherán, ofrezca de nuevo unas "negociaciones de paz".
Este año el mundo se prepara para celebrar el centenario de uno de los seres humanos más lúcidos de los últimos tiempos: Fidel Castro. Para muchos de nosotros, Fidel es un gran maestro del humanismo y de la ética política. Sin sus ideas el reciente siglo XX es simplemente impensable. Los que lo han leído saben que también es una fuente de descubrimientos y sorpresas.
Preparando para esta fecha una nueva recopilación de su pensamiento en ruso, me encontré con una nueva sorpresa. El asunto de la guerra que planeaba Occidente contra Irán desde hace décadas, fue para Fidel Castro uno de los temas mundiales que más le inquietaba y lo siguió a través de años en sus reflexiones. Muchas de sus líneas de hace más de dos décadas se leen como si hubieran sido escritas ahora mismo. No son ninguna clase de profecías sino fruto de un análisis racional de una mente sabia, que podía rescatar lo esencial de los conflictos e intereses.
El actual ataque del imperio contra Irán, era un crimen anunciado. El 8 de junio de 2010 en el texto llamado 'En los umbrales de la tragedia', de sus 'Reflexiones', Fidel escribió: "Otro asunto muy grave es que Naciones Unidas no tiene tampoco forma alguna de cambiar el curso de los acontecimientos y muy pronto los archirreaccionarios que gobiernan Israel (…) chocarán con la indoblegable resistencia de Irán, una nación de más de 70 millones de habitantes y conocidas tradiciones religiosas que no aceptará las amenazas insolentes de adversario alguno. En dos palabras: Irán no se plegará ante las amenazas de Israel (…). Es también obvio que Irán no se resignará (…). Las consecuencias de los enredos imperiales de Estados Unidos podrían ser catastróficas y afectarían a todos los habitantes del planeta, mucho más que todas las crisis económicas juntas".
Solo 16 días después, el 24 de junio, bajo el título 'Cómo me gustaría estar equivocado', él prosigue, explicando lo que iba a pasar en estos últimos meses: "Hoy, en el 2010, tanto Estados Unidos como Israel, después de 31 años, subestiman al millón de hombres de las Fuerzas Armadas de Irán y su capacidad de combate por tierra, y a las fuerzas de aire, mar, y tierra de los Guardianes de la Revolución. A éstas se añaden los 20 millones de hombres y mujeres, entre 12 y 60 años, escogidos y entrenados sistemáticamente por sus diversas instituciones armadas entre los 70 millones de personas que habitan el país. El gobierno de Estados Unidos elaboró un plan para llevar a cabo un movimiento político que, apoyándose en el consumismo capitalista, dividiera a los iraníes y derrocara el régimen. Tal esperanza es ya inocua. Resulta risible pensar, que, con las naves de guerra estadounidenses, unidas a las israelitas, despierten las simpatías de un solo ciudadano iraní".
En sus largas exposiciones de la situación geopolítica, Fidel Castro, en su estilo único, didáctico y fraternal a la vez, entregó los detalles de las fuerzas e intereses en torno a la guerra que se cocinaba, mencionando varias veces el estrecho de Ormuz, que entonces pocos sabían ubicar en los mapas. La principal preocupación de Fidel en los últimos años de su vida fue la supervivencia de la especie humana frente a la embestida neoliberal, que después de la caída de los "socialismos reales" en Europa, sin mayores resistencias se reformateaba el mundo. El principal riesgo era la guerra nuclear. En varios escritos y discursos, insistió en que el punto de mayor riesgo para el inicio de una hecatombe atómica era Irán, atacado por EE.UU. e Israel.
El 4 de julio de 2010 en 'La felicidad imposible', Fidel afirma que "El pueblo de Irán, una nación de milenarias tradiciones culturales, se defenderá sin duda alguna de los agresores. (…) El presidente de ese país y sus líderes religiosos, inspirados en la Revolución Islámica de Ruhollah Jomeini, creador de los Guardianes de la Revolución, las Fuerzas Armadas modernas y el nuevo Estado de Irán, resistirán. A los pueblos pobres del mundo, que no tenemos la menor culpa del colosal enredo creado por el imperialismo, ubicados en este hemisferio al Sur de Estados Unidos, los demás situados al Oeste, Centro y Sur de África, y los otros que puedan quedar indemnes de la guerra nuclear en el resto del planeta, no nos queda otra alternativa que enfrentar las consecuencias de la catastrófica guerra nuclear que en brevísimo tiempo estallará”.
En su 'Mensaje a los estudiantes universitarios de Cuba', publicado el 3 de septiembre de 2010, Fidel Castro reitera la mayor de sus preocupaciones: "Para mí resulta increíble que el temor a un ataque se deba a las consecuencias que puede tener en el precio del petróleo y en la lucha contra la recesión. No albergo, por mi parte, la menor duda de que la capacidad de respuesta convencional de Irán provocaría una feroz guerra, cuyo control escaparía de las manos de las partes beligerantes y la misma se tornaría irremediablemente en un conflicto nuclear global. Es lo que vengo sosteniendo".
Dos semanas después vuelve y lo analiza, en 'Lo que jamás podrá olvidarse (parte III)', 26 de septiembre de 2010, algo que parece estar escrito hoy: "Si atacan a Irán para destruir los reactores, la guerra se vuelve nuclear, sencillamente, porque los iraníes han desarrollado armas convencionales defensivas, han desarrollado los aviones sin pilotos, tienen cientos de lanzadores de misiles; no quedaría un barco de superficie intacto, porque este se puede defender de uno, de dos, pero no de numerosos proyectiles que se lancen simultáneamente, hasta donde he podido conocer. ¿Usted se imagina tal situación? Si subestiman a los iraníes y lanzan un ataque contra esos lugares, las pérdidas de los agresores van a ser muy altas. Los agresores saben que una interminable guerra se iniciaría, ¿quién controla semejante situación? Una orden de ataque es fácil emitirla, así se iniciaron todas las guerras, pero, a mi juicio, puede ser también la última, porque en ese caso, inevitablemente se volvería nuclear según mi criterio. Ojalá no ocurra, pero es uno de los peligros a corto plazo que considero inminente".
¿Quién más hablaba hace 16 años de las guerras de drones y de la enorme capacidad iraní de proteger sus cientos de lanzadores de armas, preparados y escondidos para entrar ahora en uso?
Fidel entendió que no se trataba solo de Irán. Los nombres de sus artículos lo dicen.
7 de octubre de 2010, 'Las armas nucleares y la supervivencia del homo sapiens': "…estamos realmente en una coyuntura donde el futuro de la humanidad está afectado, porque si hay un ataque nuclear a Irán ―como ya se está anunciando, y hay preparativos de guerra desde el 2004―, eso significa que, primero, en esa guerra del Medio Oriente, Asia Central, que ahora está limitada a tres teatros, Afganistán, Irak y Palestina, vamos a ver una escalada del proceso militar con la posibilidad de un escenario de guerra, la tercera guerra mundial".
15 de octubre de 2010, 'En una guerra nuclear el daño colateral sería la vida de la humanidad': "Hoy existe un riesgo inminente de guerra con empleo de ese tipo de armas y no albergo la menor duda de que un ataque de Estados Unidos e Israel contra la República Islámica de Irán, se tornaría, inevitablemente, en un conflicto nuclear global. Los pueblos están en el deber de exigir a los líderes políticos su derecho a vivir. Cuando la vida de su especie, de su pueblo y de sus seres más queridos corren semejante riesgo, nadie puede darse el lujo de ser indiferente, ni se puede perder un minuto en exigir el respeto a ese derecho; mañana sería demasiado tarde".
12 de enero de 2012, 'La paz mundial pende de un hilo': "Pienso por mi parte que la situación política creada en torno a Irán y los riesgos de una guerra nuclear que de ella emanan y a todos involucra ―posean o no tales armas―, son sumamente delicados porque amenazan la propia existencia de nuestra especie. El Oriente Medio se ha convertido en la región más conflictiva del mundo, y el área donde se generan los recursos energéticos vitales para la economía del planeta".
Lo único que ha cambiado con el tiempo que pasó es que aumentaron las guerras y tensiones políticas, lo que fue acompañado con la creciente irresponsabilidad de las autoridades globales que hoy en día claramente tienen cero visión del futuro.
Si la guerra contra Irán no es plan de unos para desbaratar el sistema financiero global (para socavar el poder de las viejas élites) o una trampa para Trump, que le tendieron sus adversarios, cuesta imaginar que millones de dólares, gastados por los servicios secretos de EE.UU. e Israel en todo tipo de asesorías previas al ataque contra Irán, no les sirvieron para entender que su plan bélico iba a fracasar. Ni siquiera les alcanzó para leer a Fidel Castro. El mundo que ellos odian jamás lo entendieron. Al parecer, lo único que detiene todavía al viejo sueño israelí de un bombardeo nuclear a Irán, es la cercanía física de las inevitables nubes y cenizas radioactivas. Al lado de la sangrienta locura de lo que hacen, esto se ve casi como una cordura, que no se sabe cuánto les dure.
Elegí estas breves citas de Fidel no para asustar o desesperarnos. La luz de su pensamiento nos alumbra en este tenebroso momento de tinieblas para ayudarnos a orientar nuestros pasos. Estas opiniones y advertencias de Fidel corresponden a 2010-2012, cuando tal vez, Occidente estaba más unido y menos irracional que hoy. ¿Podrá la decadencia de las élites jugar a favor de los pueblos? Para evitar lo "inevitable" hay que recordar que en la historia no existen destinos, sino las tendencias y mientras mejor entendamos su lógica, más posibilidad tendremos de revertirlas. Acaso ¿toda la vida de Fidel Castro no es el mejor ejemplo de esto?



