Misiles chinos con inteligencia artifical podrían rastrear aviones estadounidenses F-22 y F-35 con un 90 % de precisión utilizando las firmas térmicas de estas aeronaves furtivas, informa SCMP remitiendo a un estudio publicado en la revista china revisada por pares Journal of Electronic Measurement and Instrumentation.
Según los científicos, modelos de IA ligeros podrían implementarse ampliamente en misiles aire-aire avanzados que se encuentran en el arsenal de la Fuerza Aérea china.
El nuevo sistema alcanzó una precisión de hasta el 97,1 % en la identificación de aviones de combate estadounidenses durante pruebas de laboratorio simuladas.
Los cazas furtivos de quinta generación F-35 Lightning II y F-22 Raptor se encuentran entre los aviones de guerra más avanzados del mundo, pero no pueden ocultar algo: el calor que emiten sus motores a reacción.
Cuando los misiles con buscadores térmicos captan su objetivo, los cazas lanzan bengalas para confundir el buscador infrarrojo del misil. Sin embargo, las emisiones infrarrojas de los cazas, incluyendo el calor de los gases de escape del motor y la fricción del aire contra el fuselaje, difieren de las emisiones térmicas de las bengalas. Estas firmas térmicas podrían proporcionar información valiosa para la detección y reconocimiento de objetivos en futuros combates aéreos, lo que convertiría en inútiles a esos señuelos.
Lectura del calor que emiten los cazas
El trabajo de los científicos chinos aborda un problema práctico al que se enfrentan los futuros sistemas de guiado de misiles: necesitan procesar imágenes infrarrojas casi instantáneamente, pero los misiles tienen limitaciones estrictas en cuanto a potencia de cálculo, peso y espacio disponible.
Ello crea un problema de reconocimiento para el proyectil. Un buscador infrarrojo necesita determinar si el calor que detecta pertenece a la aeronave o a un señuelo, a menudo con solo milisegundos disponibles para hacer esa evaluación.
Los investigadores entrenaron su sistema utilizando 3.245 imágenes infrarrojas recopiladas por un sistema de escaneo instalado en un misil. El conjunto de datos incluía tres categorías de objetivos aéreos, entre los que se encontraban cazas F-22 y F-35 simulados.
Al ser preguntado sobre la precisión potencial del método para identificar a los cazas de quinta generación, el primer autor del estudio, An Jiangshan, señaló que el conjunto de datos de prueba pertinente implicaba "cuestiones de confidencialidad y no podía divulgarse".
"Para los objetivos simulados en el conjunto de datos [de prueba] actual, la tasa de identificación puede alcanzar aproximadamente el 90 %", añadió.


