Lionel Messi se convirtió este lunes en el máximo goleador en la historia de los Mundiales, precisamente cuando se cumplen 40 años del mítico partido en que Diego Armando Maradona ensanchó su figura en México 86.
El 22 de junio de 1986, durante los cuartos de final, Argentina le ganó 2-1 a los ingleses con el llamado gol del siglo y la "mano de Dios" de Maradona, en una de las actuaciones individuales más destacadas en los Mundiales.
Ahora, cuatro décadas después, el 10 y capitán de la Albiceleste —como Maradona—, se quedó en solitario con el récord de más goles mundialistas. Messi anotó dos contra Austria y así selló la clasificación a dieciseisavos.

