El primer ministro del Reino Unido, Keir Starmer, declaró este viernes que no va a dimitir tras unos resultados en comicios locales que calificó de "realmente duros" y admitió que el electorado está frustrado.
En declaraciones a Sky News, reconoció, tras el cierre de colegios electorales en comicios locales en Escocia, Gales y partes de Inglaterra, en los que se anticipan pérdidas significativas para el Partido Laborista, que los votantes han enviado así un mensaje sobre el ritmo del cambio y la necesidad de mejoras tangibles en la vida cotidiana.
"Permítanme ser claro: estos son unos resultados realmente duros. No voy a endulzarlo", expresó.
"Hemos perdido a brillantes representantes del partido, personas que han aportado tanto a sus comunidades, a nuestro partido y a nuestro movimiento. Y los votantes han enviado un mensaje sobre el ritmo del cambio, sobre cómo quieren que sus vidas mejoren. Y fui elegido para afrontar esos desafíos, y no voy a apartarme de esos retos y sumir al país en el caos", manifestó Starmer.
"Endulzar los resultados"
En esta línea, insistió en que no abandonará el cargo, subrayando que su partido fue elegido en 2024 para "afrontar tales desafíos" y es "lo que hará". "Creo que está absolutamente claro que el electorado está harto del hecho de que sus vidas no están cambiando lo suficientemente rápido, y esto ha estado ocurriendo durante muchísimo tiempo", aseveró, argumentando que esto se debe a "la difícil herencia" y "el contexto internacional muy complicado".
"Es muy importante que no endulcemos estos resultados, así que no voy a hacerlo. Son resultados duros, lo admito", agregó. No obstante, preguntado sobre si se presentará como primer ministro en las próximas elecciones generales, Starmer contestó: "Sí. Fui elegido para cumplir un mandato de cinco años. Tengo la intención de completarlo".
Las declaraciones se produjeron después de que cerraran los colegios electorales en Escocia, Gales y partes de Inglaterra en unas elecciones locales que, según medios y expertos, podrían marcar un momento relevante para el liderazgo de Starmer.
En los comicios, los votantes de Escocia y Gales han elegido a los miembros de sus parlamentos nacionales, mientras que los residentes de muchas partes de Inglaterra han elegido a los miembros de los consejos locales. Se espera que el Partido Laborista sufra pérdidas sustanciales en todo el país, presionado por Reform UK a la derecha y por un Partido Verde con mayor protagonismo a la izquierda.
El experto en sondeos Lord Robert Hayward sugirió que el Partido Laborista podría perder aproximadamente 1.850 concejales en Inglaterra. En Gales, según la misma proyección, el partido podría perder el voto nacional por primera vez en más de un siglo, mientras que en Escocia se anticipa que el Partido Nacional Escocés (SNP) mantenga su posición como la fuerza más grande.
Popularidad por los suelos
La popularidad de Starmer ronda el 19 %, mientras que cerca del 70 % de los británicos no aprueban su labor. La situación se agravó considerablemente con el nombramiento de Peter Mandelson como embajador del Reino Unido en EE.UU., quien posteriormente resultó estar vinculado al depredador sexual Jeffrey Epstein.
Starmer ganó las elecciones en julio de 2024. Durante su campaña prometió crecimiento económico, rehabilitación de los servicios públicos deteriorados y el alivio del coste de vida, pero estos objetivos se hicieron menos realistas con el comienzo de la guerra de EE.UU. contra Irán, que llevó al bloqueo del suministro de petróleo a través del estrecho de Ormuz.



