La aerolínea alemana Lufthansa está probando un nuevo concepto de limpieza para la clase económica: limpiar menos la cabina en vuelos seleccionados сon el fin de optimizar recursos, informó el medio especializado AeroTelegraph.
La prueba se lleva a cabo desde el 16 hasta el 29 de marzo en unas 20 rutas de corta distancia desde diferentes aeropuertos europeas, cuyo objetivo principal es evaluar los "potenciales comerciales y operativos" de un concepto denominado 'light cleaning' (limpieza ligera).
"Actualmente se están evaluando numerosas optimizaciones de procesos para aumentar la eficiencia y mejorar el uso de los recursos", subrayó el portavoz de la compañía. Además de los efectos económicos, también se tendrán en cuenta la satisfacción del cliente y los comentarios de las tripulaciones. Aún está por definir si el concepto se implementará de forma permanente y de qué manera.
Así, en el marco de la prueba, la clase 'business' y primera siguen limpiándose por completo, mientras que en la clase turista el mantenimiento solo se realiza "según la necesidad". Asimismo, los lavabos se limpiarán y los residuos de los bolsillos de los asientos se retirarán solo bajo petición. En lugar de una limpieza completa, solo se prevé un control puntual de 'spot cleaning' (limpieza selectiva): la tripulación verifica dónde es necesario y, si lo considera oportuno, solicita el aseo.
Se precisa que el experimento no se aplica a los vuelos en los aeropuertos donde Lufthansa tiene sus mayores operaciones –en Fráncfort y Múnich– y en los llamados 'night stops' (turnos nocturnos), cuando un avión pasa la noche fuera de su base. Allí se mantiene la limpieza habitual. Además, la aerolínea está revisando la forma en que se emplea al personal de limpieza: si se puede utilizar solo a dos personas en una estación externa y no a cuatro, aunque el tiempo destinado a limpiar un avión será de 10 minutos en lugar de cinco.


