Pakistán está esta dando una respuesta decisiva a la agresión de Afganistán, declaró el ministro de Defensa pakistaní, Khawaja Asif, al acusar al país vecino de "exportar el terrorismo".
Al comentar en su cuenta de X la nueva escalada militar entre ambas naciones asiática, el titular de la cartera de Defensa escribió: "Nuestra paciencia se ha agotado. Ahora es una guerra abierta entre nosotros".
Asif señaló que tras la retirada de las fuerzas de la OTAN del país vecino, "se esperaba que hubiera paz en Afganistán y que los talibanes se centraran en los intereses del pueblo afgano y en la paz regional".
"Pero los talibanes han convertido Afganistán en una colonia india. Reunieron a terroristas de todo el mundo en Afganistán y comenzaron a exportar el terrorismo. Privaron a su propio pueblo de los derechos humanos básicos y despojaron a las mujeres de los derechos que les otorga el islam", enumeró el ministro.
Subrayó que ahora que Pakistán ha sido "objeto de agresiones" por parte de Afganistán, las fuerzas de su país "están dando una respuesta decisiva".
Asif aseguró que "Pakistán hizo todo lo posible, tanto directamente como a través de naciones amigas, para mantener la situación normal", en función de lo cual "llevó a cabo una amplia labor diplomática". Insistió en el papel "siempre positivo" de su país al acoger a "cinco millones de afganos en 50 años". "Incluso hoy, cientos de miles de afganos se ganan la vida en nuestro territorio", enfatizó.
Ahora que se han reanudado las hostilidades, indicó que "el ejército de Pakistán no llegó del otro lado del mar". "Somos sus vecinos, conocemos sus límites", advirtió el ministro.
La Fuerza Aérea de Pakistán atacó esta noche la capital afgana, Kabul, así como Kandahar y la provincia de Paktia. Los ataques se realizaron luego de que Afganistán lanzara este jueves operaciones transfronterizas contra instalaciones militares pakistaníes.
Los ataques se llevaron a cabo después de que Islamabad atacara el sábado pasado territorio de Afganistán, en respuesta a recientes atentados suicidas y otras acciones ocurridas en territorio pakistaní, cuya responsabilidad fue reivindicada por el movimiento Talibán pakistaní y el Estado Islámico de la Provincia de Jorasán*.
Reanudación de un conflicto latente
Las tensiones entre los países vecinos se agudizaron el año pasado a raíz de incidentes fronterizos y de una serie de explosiones, de las que ambas partes se acusaron mutuamente. Islamabad acusó a la parte afgana de ataques en la frontera, mientras que los talibanes responsabilizaron a Pakistán de explosiones en Kabul.
En octubre, las partes acordaron un alto el fuego. El acuerdo se alcanzó tras negociaciones en Doha con la mediación de Catar y Turquía.
*Declarado como grupo terrorista en Rusia



