El ministro de Relaciones Interiores, Justicia y Paz de Venezuela, Diosdado Cabello, afirmó que su país está de pie tras la agresión militar de EE.UU., que culminó con el secuestro del presidente Nicolás Maduro y de su esposa, la diputada Cilia Flores.
"Hoy Venezuela está de pie, sigue de pie, jamás estaremos arrodillados ante nadie", dijo Cabello durante su participación en un evento conmemorativo del 34.º aniversario de la rebelión cívico-militar del 4 de febrero de 1992, liderada por el entonces teniente coronel Hugo Chávez.
El también vicepresidente sectorial de Política, Seguridad Ciudadana y Paz recordó que durante su presidencia, Chávez siguió adelante en medio del "huracán" que significó el golpe de Estado en su contra, perpetrado en abril de 2002 por la cúpula empresarial venezolana en alianza con sectores políticos de la extrema derecha y Washington.
"Él [Chávez] siguió adelante y llamó hasta a la Organización de Estados Americanos (OEA) para acá", dijo con referencia al organismo regional señalado por los gobiernos de Venezuela y de otros países de América Latina de inmiscuirse en los asuntos internos y de alentar eventos golpistas. "Tragó arena más de una vez", añadió.
"Calma y cordura"
Cabello también recordó que Maduro solía decir "calma y cordura, nervios de acero" frente a circunstancias complejas para el país y pidió a los venezolanos seguir ese consejo.
"Venezuela está atravesando un momento muy complicado que nos exige a todos subir los niveles de conciencia, nuestro pueblo lo tiene, pero el liderazgo tiene que subir los niveles de conciencia", advirtió.
Asimismo, llamó al chavismo a mantenerse como "un solo bloque" porque en la unidad hay "inteligencia para actuar y tomar las decisiones adecuadas, que a veces son incómodas, pero que hay que tomarlas y seguir avanzando".
Sobre la agresión del 3 de enero, expresó que fue un "ataque artero" y "vil" en el que Maduro fue secuestrado y "hecho prisionero de guerra".
Chavismo como garantía de paz
"Chávez nos enseñó cómo convertir aparentes derrotas en victorias, cómo transformar la aparente derrota del 4 de febrero en una victoria a largo plazo", dijo al referirse al intento fallido, en el que Cabello también participó, para derrocar el Gobierno de corte neoliberal de Carlos Andrés Pérez en 1992.
"Hoy lo sabe el mundo entero: los únicos que garantizamos la paz somos nosotros, el pueblo chavista, es la revolución bolivariana", expresó.
Por otra parte, dijo que el "enemigo histórico" del país suramericano "es el mismo", por lo que llamó a la unidad para la defensa de la patria.
"Hoy lamentamos lo ocurrido el 3 de enero y exigimos la liberación de nuestro presidente y acompañamos a la hermana Delcy [Rodríguez] en la difícil tarea que está cumpliendo, que no pidió", expresó.


